La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
La obesidad es una enfermedad crónica derivada de interacciones complejas entre factores genéticos, ambientales, sociales, socioeconómicos, comerciales, conductuales, así como del acceso a una alimentación saludable, las fuerzas del mercado, los sistemas alimentarios industrializados y las características del entorno alimentario. En la Región de las Américas, la obesidad ha aumentado de manera sostenida en las últimas décadas, principalmente como consecuencia de los cambios en los patrones de alimentación, impulsados por la alta disponibilidad y accesibilidad de productos ultraprocesados y procesados, y por el marketing agresivo dirigido a la niñez, lo que ha contribuido al desplazamiento de la alimentación saludable.
La obesidad es además uno de los principales factores de riesgo de muchas enfermedades no transmisibles (ENT), incluidas la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares, así como varios tipos de cáncer. Las ENT constituyen la principal causa de muerte en la Región de las Américas. Asimismo, los niños, niñas y adolescentes que viven con sobrepeso presentan un mayor riesgo de padecer sobrepeso u obesidad en la edad adulta.
Un índice rápido que se utiliza comúnmente para diagnosticar y clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos es el índice de masa corporal (IMC). Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilogramos por el cuadrado de la altura en metros. Un IMC igual o superior a 30 se considera obesidad y un IMC igual o superior a 25 se considera sobrepeso. El IMC proporciona la medida de sobrepeso y obesidad a nivel poblacional más útil, ya que es el mismo para ambos sexos y para adultos de todas las edades. Sin embargo, debe considerarse como una guía aproximada porque puede no corresponder al mismo grado de grasa en diferentes individuos ya que este índice es un marcador indirecto de la grasa corporal.
En el caso de los niños y las niñas, es necesario tener en cuenta la edad al definir el sobrepeso y la obesidad.
Para niños y niñas menores de 5 años:
el sobrepeso es el peso para la talla superior a 2 desviaciones estándar por encima de la mediana de los estándares de crecimiento infantil de la OMS; y
la obesidad es un peso para la talla superior a 3 desviaciones estándar por encima de la mediana de los estándares de crecimiento infantil de la OMS.
Para niños de entre 5 y 19 años:
el sobrepeso es el IMC para la edad superior a 1 desviación estándar por encima de la mediana de referencia de crecimiento de la OMS; y
la obesidad está más de 2 desviaciones estándar por encima de la mediana de referencia de crecimiento de la OMS.
La obesidad y el sobrepeso han alcanzado proporciones epidémicas.
De 1990 a 2022 la prevalencia de sobrepeso y la obesidad en adultos a nivel mundial aumentó en un 52%, de 44.4% a 65.5% y en el caso de niñas, niños y adolescentes, la prevalencia aumentó de 18.6% a 37.6%
La Región de las Américas tiene la prevalencia más alta de todas las Regiones de la Organización Mundial de la Salud. En 2022, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en adultos fue de 67,5% (67,3% de los hombres y 67,6% de las mujeres). Si nos fijamos únicamente en la obesidad, se estima que afecta al 33,8 % de la población adulta (31% de los hombres y 36,5 % de las mujeres).
La epidemia no es ajena a los niños, niñas y adolescentes. A nivel regional, en el grupo de edad de 5 a 19 años, el 37,6% de los niños, niñas y adolescentes están afectados por sobrepeso u obesidad, y según las últimas estimaciones de UNICEF, la OMS y el Banco Mundial, el 8% de los niños menores de cinco años.
De no implementar intervenciones efectivas y políticas para frenar este incremento de sobrepeso y obesidad, la prevalencia en adultos podría llegar en 2030 a 73.2% para ambos sexos, 73.8% para mujeres y 71.1% para hombres. Y 42,3 % para niños, niñas y adolescentes.
Visualización interactiva: ENLACE: Portal de Datos sobre Enfermedades No Transmisibles, Salud Mental, y Causas Externas
Para abordar y detener el aumento de las tasas de obesidad, la OPS promueve y apoya políticas que permitan a las personas acceso a una alimentación saludable, realizar actividad física y tener mejor salud en la Región de las Américas.
En 2014, la OPS acogió con beneplácito la aprobación unánime del Plan de acción para la prevención de la obesidad en la niñez y la adolescencia para implementar un conjunto de políticas, leyes, reglamentos e intervenciones efectivas, que tomarán en cuenta las prioridades y el contexto de los Estados Miembros en las siguientes líneas estratégicas de acción:
a) atención primaria de salud y promoción de la lactancia materna y la alimentación saludable;
b) mejora de los entornos escolares de alimentación y actividad física;
c) políticas fiscales y regulación de la comercialización y etiquetado de alimentos;
d) otras acciones multisectoriales;
e) vigilancia, investigación y evaluación.
La OPS también apoya el uso de intervenciones recomendadas por la OMS para reducir la epidemia de obesidad, incluidas las "mejores inversiones" (best buys) de la OMS relacionadas con la prevención de la obesidad, la Estrategia mundial de la OMS sobre régimen alimentario, actividad física y salud y el Plan de acción mundial sobre actividad física 2018-2030: más personas activas por un mundo más saludable.
Para apoyar a los países de la Región, la OPS continúa proporcionando orientación técnica y cooperación a los programas y políticas, y facilitando la colaboración entre países.
La OPS también está trabajando con 9 países de las Américas en la implementación del Plan de Aceleración para Detener la Obesidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aprobado durante la 75.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2022. El objetivo del plan es acelerar el progreso hacia la reducción de la obesidad, con un enfoque en los países con una alta carga.
Además, la OPS cuenta con un curso virtual multimodular orientado a fortalecer capacidades en el deseño y promoción de políticas regulatorias que reduzcan la demanda y oferta de productos procesados y ultraprocesados y puedan detener el aumento de la obesidad y las ENT relacionadas con la dieta. El curso incluye cinco módulos sobre distintos tipos de regulación y un módulo final dedicado a la prevención y gestión de conflictos de interés.
Estamos comprometidos a mejorar y fortalecer la prevención y el cuidado de la obesidad a través de la iniciativa Mejor Atención para las ENTs. Descubra cómo estamos transformando el enfoque de las ENT en la atención primaria de salud.
